Una cámara USB puede usarse para dos cosas: la primera, para grabar al más puro espía todo lo que suceda a tu alrededor. La segunda, simplemente para almacenar todos los archivos y documentos que se tercien como si de un pendrive se tratara.

USB cámara: añade un toque divertido a tu pendrive

Sin embargo, si has llegado hasta aquí es porque quizá te interesa saber que además de servir como memoria USB, esta cámara espía logrará que nadie se dé cuenta que ese inofensivo pendrive le está grabando, ya sea para una gastar una broma a los amigos o sencillamente por motivos de investigación. Eso ya es cosa tuya y ahí no entramos.

Además de grabar vídeos, ésta también permite realizar fotos. No esperes que sean de nivel profesional, ya que recuerda que nadie se tiene que dar cuenta que estás realizando una foto. No obstante, algunas de ellas tienen prestaciones que se deben tener en cuenta. Independientemente del modelo que escojas, este dispositivo va a ser ideal para capturar momentos inimaginables.  

Comprar cámara USB

Una cámara USB se puede comprar bastante barata para las características que suele tener. Tienes que fijarte en la capacidad de almacenamiento, ya que además de usarla como si de Sherlock Holmes se tratara, quieres además que sea tu pendrive de cabecera. En muchos casos incluye una tarjeta externa micro SD que puedes sustituir por la que se adapte mejor a tus necesidades. El formato habitual de la foto suele ser JPG y el de vídeo, AVI.

En nuestra tienda puedes encontrar diferentes modelos de cámara USB, una amplia variedad para que puedas escoger el que más te convenga. Recuerda que es importante tener en cuenta la autonomía, que suele rondar los 60 minutos, así como su diseño. Cuanto más discreto sea, más inadvertida pasará. Al igual que un pendrive, su tamaño es pequeño, apenas pesa unos gramos y te puede acompañar a todas partes. ¿A qué estás esperando para sacar tu lado espía?

 

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