Dos conectores machos. Eso es lo que es y lo que se espera que sea de un cable USB a USB, uno de esos complementos que nunca deberían faltar en tu lista de repuestos y que en casa nunca aparecen cuando más los necesitas.

Un accesorio que bien cuidado resiste el paso del tiempo

Te vamos a dar un consejo así, por la cara, y que a la larga lo vas a agradecer. Consigue una pequeña caja de cartón. O elige cualquiera de los cajones que tienes llenos de cosas inservibles. Si has elegido la segunda opción, primero vacíalo, quítale el polvo y que quede impecable. Desde ese momento lo vas a llamar el cajón de los cables. Así, cuando busques uno, sabrás que está ahí, que no se ha perdido. Un sitio fresco y seco en el que no se van a dañar con el paso del tiempo. Y lo mismo si optas por el plan de la caja.

Así te ahorrarás tener que comprar un cable USB a USB cada vez que te olvides donde lo has dejado y te tengas que pasar 30 preciados minutos buscándolo como un desesperado. Porque un cable de estas características no se tiene en cuenta hasta que desaparece y suele servir para solucionar contratiempos. Y como no estás para perder el tiempo y ni mucho menos para tirar el dinero, siempre puedes pasarte por nuestra tienda, donde encontrarás los mejores cables y también los más baratos.

Comprar cable USB a USB

Un cable USB 2.0 macho tipo A a macho tipo A viene de perlas cuando se trata de conectar dos dispositivos con el mismo tipo de puerto. Como bien puedes apreciar, no es nada caro y a diferencia de los que comprarías en el bazar chino, este viene con la mayor calidad, resistencia y durabilidad. Únicamente preocúpate de que las medidas sean las que se adapten a tus necesidades y que una vez tengas claro con cuál te quedas, no olvides, una vez usado, devolverlo a su cajón.

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